Camino del Norte de Santiago, Ruta del Besaya, Comarca del Boedo - Ojeda…llegamos a Herrera de Pisuerga y nos quedamos a participar en su segundo concurso de olla ferroviaria.
Aunque el inicio de la jornada fue gris por la niebla, una vez Lorenzo consiguió hacerse hueco y entrar en la Plaza Mayor, el día se tornó soleado y festivo.
La organización aportó alubia pinta, panceta, morcilla (entregadas por Luis) y chorizo y, por supuesto, el carbón, materia imprescindible para dar forma al guiso. También nos regaló una morcilla, especialidad de la localidad y, junto con el plato para la entrega de la cata, se obsequió a cada ollero con un delantal. Muchas gracias por vuestro esfuerzo y colaboración.
Acompañados por una música variada, los cocineros mecieron los guisos a la par que compartían conversación con los diferentes grupos llegados desde diferentes puntos de Castilla y León, País Vasco y Cantabria.
Nuestro amigo Pablo, como siempre excelente anfitrión, nos obsequió a media mañana con un bocadillo de panceta para reponer fuerzas.
A las dos de la tarde, con gran puntualidad, los olleros acercaron sus guisos al jurado, que con certeza y cuidado fueron filtrando para otorgar el merecido reconocimiento a los tres mejores cocidos.
Damos nuestra más sincera enhorabuena a David Díez, de Aguilar de Campoo, que se alzó con el primer premio; a Sandra García Gregorio, de Herrera de Pisuerga que obtuvo el segundo premio y a la Asociación Gastronómica Peña Las Cachavas, de Pámanes, que consiguió el tercer premio.
Agradecemos a todos vuestra presencia y participación y os animamos a participar en una próxima edición.
La hora de la comida y la sobremesa estuvo estupendamente amenizada por el grupo Clásico Rocks, que nos ofreció un excelente concierto.
No cabe duda que Herrera está de moda y que su concurso de ollas traspasa fronteras, tanto así que pudimos disfrutar de la visita de Pedro, que desde Bruselas se acercó a conocer y disfrutar del guiso y del ambiente festivo.
Continuamos descubriendo esta localidad famosa por sus cangrejos de río, por sus legumbres, patatas y, por supuesto, por sus morcillas.
Nos acercaremos, en cuanto tengamos cita, a dar un paseo en el Barco Marqués de la Ensenada, que realiza su recorrido entre la Presa de San Andrés y la esclusa sexta para concluir la excursión en el Centro de interpretación del Canal de Castilla.
Cruzaremos la pasarela sobre el Río Burejo para visitar la Casa del cangrejo de río, seña de identidad.
Con los más jóvenes de la casa visitaremos el Campamento Pisoraca y el aula arqueológica militar y los restos arqueológicos del campamento, donde disfrutaremos de una representación de diferentes actividades de la vida cotidiana de la cultura romana. Sin lugar a dudas un momento único e inolvidable para despertar el interés por las civilizaciones y culturas pasadas que tanta huella dejaron en nuestra península.
En la parroquia de Santa Ana podemos contemplar, además de su retablo mayor, la torre, último elemento edificado y cuya obra debemos a Andrés de Carandil y Andrés Prieto, canteros de nuestra querida Comarca de Trasmiera, que tantos y tan buenos maestros de la cantería ha ofrecido desde la Edad Media hasta nuestros días.
La Ermita de la Piedad nos sigue llamando la atención por sus frescos al óleo, que embellecen hasta el último rincón sin dejar ni un solo hueco sin cubrir.
En la Puerta Nueva encontramos una bonita hornacina que cobija una imagen de la Piedad tallada en piedra.
Su Plaza Mayor sigue manteniendo el encanto de los soportales típicos de la arquitectura castellana donde, además, disfrutamos con las litografías de mediados del pasado siglo que aún conservan en sus fachadas los comercios.
Y si queremos hacer un alto en el camino, nos podemos alojar en su albergue municipal.
Regresaremos para seguir descubriendo los entornos que nos ofrece esta acogedora localidad de gente cercana y amable.
Seguimos publicando eventos. No olvidéis consultar la página y el calendario para localizar la siguiente cita.
Nos vemos en la próxima.



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