Nuevamente viajamos a Tierra de Campos, en un cruce de caminos en el que coinciden el Camino de Santiago con el camino Lebaniego y en el límite con León y Valladolid nos encontramos con Villada, que se sube al tren con las ollas ferroviarias y celebra una exitosa primera edición de lo que promete ser un gran concurso.
Localidad solidaria donde las haya, quiere rendir homenaje a los fallecidos en el fatídico accidente de tren del 21 de agosto de 2006, sucedido en su estación y a la par, quiere colaborar con la AECC recaudando donativos con la degustación de las ollas (315€).
Nos reciben en una mañana fría, nada excepcional para las fechas en las que estamos, pero que nos coge desentrenados por los calores que hemos tenido recientemente.
A medida que avanzaba la jornada, entre el calor de las ollas y algún rayo de sol que acertó a asomarse entre las nubes, se consiguió que los vecinos se acercasen a conocer el cocinado en este peculiar artilugio.
La organización aportó las patatas, la carne y el agua para el guiso. Muchas gracias por vuestro esfuerzo y colaboración.
El entorno de la plaza, con la arquitectura propia de Castilla, de casas de adobe y barro y magníficos soportales, acogieron un total de 20 ollas.
A partir de la una y media, y hasta las dos de la tarde, se fueron entregando las cazuelas para su valoración por parte de un entregado jurado que tuvo alguna que otra duda ante la calidad de los guisos.
A continuación de la cata, sin hacer esperar al público congregado y a los participantes, se hizo entrega de los premios.
Damos nuestra más sincera enhorabuena a Fernando Carro Sanz, de la Asociación Gastronómica Cultural Deportiva (Atizadores Venteños) de Venta de Baños, que se alzó con el primer premio; a Santiago Fernández San Martín, de la Peña La Brigada, de Grajal de Campos, que obtuvo el segundo premio y a Gerardo, de la Peña Olleros de Elechino Máskfruta, que consiguió el tercer premio.
En la categoría de infantil el premio fue a parar a manos de Cristian Matías, de Paredes de Nava, al que animamos a seguir cocinando y aumentar sus conocimientos culinarios.
El premio local fue para Chechi y Chelo Sánchez, que con la ayuda de su hermano Cano y con un toque de ayuda divino consiguieron conquistar el paladar del jurado.
Agradecemos de un modo muy especial el acogimiento de los vecinos a las peñas llegadas desde diferentes provincias de la comunidad y de la vecina Cantabria, abriendo las puertas de sus casas, de modo literal, y acogiéndonos en su mesa para compartir buena conversación e iniciar una amistad que perdurará en el tiempo.
Como siempre, nos faltó tiempo para pasear las calles y convivir más con los vecinos. Queda pendiente una visita para contemplar la arquitectura civil y religiosa y para visitar, si es posible, la fábrica de pipas Facundo y adquirir un pequeño lote de sus extraordinarios frutos secos, de tueste y sabor únicos.
Volveremos Villada, ha sido un placer conoceros.
Seguimos publicando eventos y carteles, la temporada aún sigue cargada de actividad.
Nos vemos en Palencia el próximo sábado.







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