Blue Flower

Completamos un frenético fin de semana ollero en el Municipio de Brañosera. A los pies del Cocoto y del Terena, surge, gracias a la industria minera, la localidad de Vallejo de Orbó.

Poco a poco este concurso ha ido ganando puestos y ya celebramos séptima edición, este año con mucho frío, pero sin la presencia de la nieve, que tantas veces nos ha acompañado.

La organización aportó carbón, pan y vino. Muchas gracias por vuestro esfuerzo y colaboración.

Nuestros cocineros dieron forma al tradicional guiso de alubias rojas con chorizo y tocino, que pusieron a disposición de aquellos vecinos y visitantes al módico precio de 3€.

Como siempre, tras una esmerada y cuidadosa cata, llega el momento de los reconocimientos y premios.

Damos nuestra más sincera enhorabuena a Jorge del Nozal, de Barruelo, que se alzó con el primer premio;  a Amaia Garmendia, de Villabona, que obtuvo el segundo premio y a Fernando Medina, de Aguilar de Campoo, qué consiguió el tercer premio.

Merece la pena visitar esta localidad y tratar de revivir su pasado minero, recordar la memoria de los hombres, mujeres y niños que sufrieron el auge y el declive de este lugar. Vieron nacer el primer cine de la provincia, dispusieron de hospital, farmacia, escuelas… Pionero también en la red de alcantarillado.

Primer y única localidad en disponer de un canal subterráneo y navegable para el uso de la minería.

Una pena que tras el cierre de la mina, en 1970, se inicie el declive y el pueblo se abandone buscando nuevas oportunidades en las vecinas Cantabria y País Vasco.

Desde el 2012, la Asociación para la Recuperación de Patrimonio Industrial (ARPI) se ha marcado el objetivo de no olvidar lo que fue Vallejo y honrar la memoria de aquellos que sacrificaron sus vidas y familias en el duro oficio y arte de la minería.

Cabe destacar la procesión que se celebra la noche de cada 3 de diciembre, portando lámparas mineras y antorchas, en un silencio que solo se rompe llegando al Pozo San Rafael para entonar el himno “Santa Bárbara bendita”.

Volveremos tantas veces como nos invitéis.